martes, 18 de diciembre de 2012

Un año para recordar




Pintaba para ser un año como cualquier otro. Con altibajos, triunfos, derrotas, partidos con buenas convocatorias y otros de rejunte de jugadores para completar el 11. Pero a esa tendencia a la normalidad, la voluntad del equipo la torció y de qué forma.
Perdón hizo de este 2012 un verdadero año para recordar. Una campaña de campeón, que terminó con un segundo puesto memorable y el tan ansiado ascenso a la B. El equipo sumó 44 puntos (uno menos que Cariló FC) producto de 14 triunfos, dos empates y sólo tres derrotas. Tuvo en Cesar al goleador del campeonato con 15 goles y en Machi la tercera defensa menos vencida de 20 equipos.
Es que el equipo se armó así: del excelente nivel del arquero hasta el olfato goleador del 11, pasando por la solidez de la defensa, el huevo y el juego del mediocampo y el aporte de los suplentes, con goles claves desde el banco (cómo olvidar el bombazo de Lucas Benitez en tiempo de descuento para el 3-2 sobre Verde Cambalache o la definición de Seba para el 1 a 0 sobre Los Masones).
Muchas veces, cuando las cosas no salen, uno debe hacer de la perseverancia una bandera, y Perdón la enarboló en los momentos bravos. Es por ello que terminó festejando en partidos que parecían esquivos: le ganó 4 a 3 a El Flazero en el último minuto, a Verde Cambalache en el adiciono y a Sport Omar cuando quedaba poco y nada para el final. Pero la perseverancia también se vio en el día a día, todos los martes y jueves, cuando la mayoría post trabajo se calzaba las zapatillas para entrenar, cuando un sábado a la mañana había 16 o 17 locos meta mate para pasar el frío de junio, cuando más de uno se quedaba en la casa un viernes a la noche para no dar ventaja con la resaca en la cancha (más de otro salía pero corría como si se hubiese acostado a las 10 de la noche).
Como no correr como un loco si veías a un tipo como el Barra que, con 40 años, no paraba de poner en cada pelota, o a otros más pibes como Agus Gerez, Franco o el Negro alentarte a seguir. Los goles claves del Jona -golazos todos según él-, el aporte silencioso pero laborioso de Nico, Emi, Plati, Alen, Lucas Ramos y Benitez, Facu, Tote, Octa, Seba y perdón si me olvido de alguien. El apoyo constante del profe Damián, que con su hijo Franquito fueron siempre a alentar y dar una mano.
Este logro es de todos. De los que jugaron, de las novias que aguantan los mal humores cuando perdemos, del Pulga (que padeció el año más lluvioso de la historia, que no lo dejó jugar), de Mati Luengo, que se quebró esquiando y no pudo jugar la gran parte del campeonato, de Leo, que marcó dos goles claves en un partido importantísimo contra Bouba, de Andrés, que alentó desde la peluquería y realizó el hermoso trapo que enarboló Perdón. En fin, de todos los que, de una forma u otra, son tocados por este sentimiento que es Perdón Fútbol. Señores: PERDÓN FUTBOL ES DE LA B.