-¿Cómo fue ese primer año de Perdón?
-En esa época los mails no eran masivos, y tener celular era un lujo de pocos. Fue de mucha movilidad, sobre todo fuera de la cancha, para confirmar los 11 o con suerte 12 que íbamos a jugar. Algunos esperaban a último momento para dar el si, así que todos los viernes a la noche era un sufrimiento mientras esperábamos a ver si alguno desistía, porque en ese caso había que salir desesperado a buscar reemplazante (cualquier tronco podia hacerse rogar en esos momentos como si fuese Maradona jaja).
-¿Y en lo futbolístico...?
-El juego predilecto de Perdón era agruparse abajo, aguantar y salir rápido de contra (siempre nos caracterizamos por la velocidad de los delanteros, cosa que se mantiene hasta hoy). Ganábamos o perdíamos por la mínima diferencia, y eso creo que también ha sido una constante en la mayoría de los años. Teníamos cierta regularidad, por lo que terminábamos los campeonatos de mitad de tabla para arriba.
De ese estilo de juego que comenta el Pulga, tal vez derive el nombre del equipo. "El primer año nos llamamos Gargamel (como el brujo de los Pitufos, vaya uno a saber por qué), pero para el segundo nos cambiamos al actual Perdón Fútbol: nombre corto, conciso, muy bilardista… Creo que el nombre forma parte de la personalidad de cada equipo, y el nuestro nos ha pintado de cuerpo y alma durante todos estos años. Mucha garra, entrega, compromiso con el grupo, pocos firuletes, poco “jogo bonito” pero con una mística de grupo y pertenencia que la hemos mantenido siempre".
Durante los 14 años que lleva el equipo, como es de saber, se vivieron momentos de mucha alegría y otros de sinsabores. Quién mejor que el histórico delantero para rememorar aquellos sentimientos. "Un momento grato fue cuando logramos el ascenso a la B (arrancamos directamente en la C, no había D) y la mancha negra del equipo fue el descenso por la quita de 6 puntos por inclusión indebida de jugadores. Ese día la organización quedó en manos de chicos muy verdes para tamaña responsabilidad... asumo que nos equivocamos en la elección del responsable de turno".
Julián jugó en el equipo hasta mitad de 2010, cuando por cuestiones laborales se mudó a Curitiba, Brasil. Desde entonces se mantiene informado al día de cada detalle del equipo, a través del chat, blog y todo medio que lo acerque a Perdón.
-Me imagino que para vos debe ser difícil no poder jugar por la distancia, ¿cómo vivís esa ansiedad?
-Complicadísimo, para colmo en mi último viaje a la Argentina hice coincidir reuniones laborales, viajes al pueblo, etc, para poder estar dos fines de semana en Bs As y por supuesto, jugar para Perdón. Pero por esas cosas del destino, ambas fechas quedamos libres...
-Seguro estarás enterado por las crónicas y porque te cuentan del gran momento de Machi. Debe ser una gran alegría para vos más aún sabiendo que es tu hermano, y uno de los dos que quedan del equipo original (junto a Barra).
-Considero al puesto del arquero el más ingrato de todos, al que se le pide una cuota extra de sacrificio y compromiso, pero por suerte este año Machi está iluminado gracias a los brebajes y arrumacos de la novia, así que esperemos siga así. Si el arquero no da confianza, el equipo lo siente. Por suerte pudimos conversar con él para que no entre tanto en discusiones con los rivales. Como hermano mayor cada tanto tengo que darle un tirón de orejas a él y, por supuesto, también al más chico (Jona) que es el más descarriado. Pero es un gran orgullo y un gran ejemplo para mi que puedan seguir defendiendo los colores de Perdón como el primer día.
-¿Te sorprende el buen momento de quien fuese tu compañero de delantera, Cesar?
-Al Negro siempre le tuve mucha fe, así que no me sorprende. Sólo tenia que dejar de lado un poco la fiesta y la timba, y parece que este año está más para la novia y el trabajo, así que bienvenido el nuevo Cesar! Tiene todo para ser el goleador del campeonato. Si está bien físicamente, con seguridad va a seguir siendo un dolor de cabeza para las defensas rivales.
Si bien de vez en cuando se hace una escapada para jugar con el equipo, el último año que jugó con regularidad Julián fue en 2010, y la situación en ese entonces era similiar a la actual, con un Perdón protagonista y serio candidato al titulo. Pulga, en base a su vasta experiencia, compara los dos momentos: "Aquel año creo que hubo un poco de exceso de confianza, sumado a que tambien nos quedamos sin algunos jugadores claves en el esquema. Se dejó de ir a los entrenamientos, y lo más inexplicable: estando invictos y en la punta, costaba reunir los 11 para el partido.... Por eso este año tienen que continuar con la misma humildad, partido a partido y seguir rompiéndose el lomo en la semana, en cada entrenamiento. La convocatoria es clave, es gratificante para el equipo y a la vez muy frustrante para el rival ver que uno en el banco tiene 5 o 6 relevos, amigos que apoyan mate en mano, por eso la clave es el grupo dentro y fuera de la cancha".
Antes de concluir la charla (en la cual se nota la influencia del traductor en portugués, con mucho "em" en lugar de "en"), Juli cuenta que tratará de venir a jugar en octubre y noviembre, realiza la ya clásica promesa ("En sintonía con los planes del gobierno: “caipirinha libre para todos” y me sumo a la rapada general que propuso el pastor Moro") y deja un mensaje para el equipo: "Más allá de los resultados, quería agradecerles por la buena onda a todos y por continuar con el legado que se inició hace más de 10 años. Que el fútbol sea una excusa para seguir compartiendo buenos momentos con amigos y que no dejen apagar la llama de Perdón! Algunos se van, otros se suman, pero sigan divulgando nuestra filosofía, que por sobre todas las cosas respeta al que tenemos al lado y siempre se está dispuesto a ayudar, más allá del rol que nos toque representar en ese momento. A la distancia se añoran más esos buenos momentos compartidos, así que disfrútenlos a pleno y dejen todo por el sueño del Ascenso!!!


