
Vaso medio vacio; vaso medio lleno. Si el empate 3 a 3 del miércoles a la noche ante Menorca FC se mide con la vara del pesimismo, se dirá que Perdón cortó una racha de 7 victorias consecutivas; que recibió en un partido la misma cantidad de goles que había recibido en 7 cotejos; que desaprovechó no menos de 10 situaciones claras de gol y que no mostró la solidez defensiva que tenía.
Si por el contrario, se busca encontrarle la brecha positiva, hay que destacar que se remontó un 1-3 cuando quedaban menos de 10 minutos; que el equipo, tanto en el 0-2 como en el 1-3, no abusó del pelotazo como sí lo hizo Menorca, y priorizó la pelota al piso. Que se jugó un segundo tiempo a full, sin bajar la intensidad en ningún momento, y que puso contra las cuerdas al rival: si no lo nockeó, fue sólo porque la puntería no estuvo afilada.
Adverso fue el comienzo del partido para Perdón, porque a los 5 minutos Menorca encontró el gol con una pelota detenida bien preparada, que dejó sólo a un defensor para el cabezazo. El cachetazo tempranero (primera vez en el campeonato que Perdón estaba en desventaja ante un rival) tuvo como respuesta un aluvión de situaciones de Perdón: dos pelotas salvadas en la línea y un mano a mano de Lucas y otro de Loly malogrados. La sensación era que el empate estaba al caer, ante la pasividad de Menorca y el empuje del puntero; sin embargo, por esas cosas que tiene el fútbol, una guapeda del puntero derecho de Menorca (que gambeteó a Octa y el Negro), terminó en un centro que el 9 rival cabeceó dentro del área chica: inatajable. 0-2 y la incredulidad del lado de Perdón cuando moría el primer tiempo.
El mensaje para el complemento fue claro: no desesperarse, jugar la pelota al piso y tratar de descontar rápido para que no se acomode el adversario. Y el mensaje dio fruto enseguida, porque a los 2 minutos Loly se dio vuelta dentro del área y, cuando iba a rematar, recibió la falta que Franco cambió por gol desde los 12 metros.
El gol desató el nerviosismo de Menorca, que veía como la suerte jugaba de su lado ante cada embestida de Perdón: Mati, debajo del arco, no llegó a conectar un centro desde la izquierda; al rato, Lucas quedó sólo en el punto penal pero le pegó mordido. Pero, al igual que en el primer tiempo, en el mejor momento de los naranja y azul, Menorca encontró el gol: una floja salida desde el fondo derivó en el tercero.
Quedaban menos de 10 minutos, y la sensación fuera de la cancha era que se consumía el invicto; pero la justicia llegó en la cabeza del Negro, que tras una serie de rebotes la empujo a la red para el 2-3. Enseguida nomás, una bombazo de afuera del área de Seba se metió contra el palo izquierdo y desató la locura y la certeza de que a Perdón no hay que darlo por muerto, ni aún muerto.
Si algo le faltaba a este equipo en este andar que roza la perfección, era una prueba de carácter; y anoche, en cada pelota, dejando el físico en cada corrida, Perdón demostró que tiene la mentalidad ganadora. Es por ello, que cuando el vaso parece medio vacío, los jugadores lo completan y lo rebalsan.
Formación:
Machi (5), Agus L. (4), Negro (8), Jona (7), Octa (5); Franco (6), Santi (6), Barra (8), Lucas (6); Loly (8) y Seba (8).
Ingresaron: Mati (6) por Agus L. Plati (6) por Seba y Agus G. (5) por Octa.
Goles: Franco (de penal), Negro y Seba.
Amonestados: Lucas y Agus G.